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Cómo proteger los pies en la diabetes

El cuidado adecuado previene infecciones y serias consecuencias. Consejos sencillos para llevar una buena calidad de vida.

La diabetes puede dañar los nervios en los pies y reducir así la sensibilidad. De esta forma, usted puede no advertir una lastimadura o una ampolla en el pie hasta que sea muy avanzada. Otra razón de la falta de sensibilidad puede ser la enfermedad vascular periférica, una complicación en la cual disminuye el flujo sanguíneo hacia los pies o las piernas.

La combinación del daño nervioso (neuropatía) y una insuficiente provisión de sangre en las piernas y pies en las personas con diabetes, conduce por lo general a la aparición de úlceras, infección y gangrena. Esto puede, en última instancia, conducir a la amputación e incluso a la muerte.

La diabetes puede afectar los nervios en los pies y hacer más difícil percibir las heridas. Una herida no curada puede infectarse y complicarse hasta la amputación.

Los problemas de pies y amputaciones son más frecuentes en personas:

*  que han tenido diabetes durante 10 años o más.
*  con poco control de glucosa.
*  con complicaciones diabéticas oculares o renales.
*  con enfermedad cardíaca o de vasos sanguíneos.
*  que ya han tenido úlceras o que han sido amputadas.
*  con uñas de los pies muy anormales.
*  con enfermedad de vasos sanguíneos en sus pies.
*  que fuman.

Las complicaciones de los pies son prevenibles en la mayoría de los casos.

La prevención es clave

Una forma de prevenir estas complicaciones es realizar un buen control de la azúcar en sangre (glucosa). Los pacientes que mantienen un nivel casi normal de glucosa reducen su riesgo de neuropatía en más del 50 por ciento.

La glucosa se considera controlada en pacientes con diabetes cuando su nivel está entre 90 y 120, si se mide antes de las comidas. Pregunte a su médico cuál es el valor más adecuado para usted.

También es importante realizar un control anual con su médico para determinar si presenta o no riesgo de desarrollar problemas de pie.

Además, hay una serie de medidas sencillas que las personas con neuropatía pueden tomar para asegurar un buen cuidado del pie:

* Inspeccionar los pies todos los días, incluyendo las plantas y el espacio entre los dedos.
* Controlar el calzado (por dentro y por fuera) antes de ponérselos.
* Cortarse regularmente las uñas.
* Usar calzado cómodo (con mucho espacio para los dedos) y de la medida adecuada.
* No caminar descalzo.
* Evitar el contacto del pie con fuentes de calor (estufas, radiadores, recipientes con líquido caliente).

Si su médico no revisa sus pies, hágaselo notar. La prevención es clave para llevar una buena calidad de vida.

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