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Diabetes y ejercicio: qué hay que tener en cuenta

La actividad física y la alimentación son los dos pilares del tratamiento. Sepa cómo aprovechar sus beneficios para controlar la glucosa, perder peso y reducir el riesgo de complicaciones.

La actividad física tiene numerosos beneficios para la salud, entre ellos, la prevención de enfermedades, el control del peso, mejoras en el funcionamiento del corazón y los pulmones, y una mayor capacidad de controlar el estrés. En las personas con diabetes, además, hacer ejercicio es clave porque ayuda a mantener bajos los niveles de azúcar en sangre, a que el organismo responda mejor a la administración de insulina y a prevenir complicaciones relacionadas con la enfermedad como aterosclerosis, hiperlipidemia e hipertensión.

Si se practica en forma regular, el ejercicio físico mejora la salud de cualquier persona y especialmente de quien tiene diabetes.

Qué actividad conviene hacer

El ejercicio aeróbico ininterrumpido es el más efectivo porque controla mejor el nivel de azúcar. La recomendación es hacerlo al menos 3 días de la semana, durante 30 minutos. Algunas opciones adecuadas pueden ser caminar a paso veloz, trotar, andar en bicicleta, tenis o natación. En general, los pacientes jóvenes pueden realizar ejercicios de alta resistencia con pesas, pero esto no es recomendable para personas mayores o que han tenido diabetes durante muchos años. En estos casos es preferible el entrenamiento con peso moderado.

Si usted es una persona sedentaria, se recomienda empezar con períodos breves de 5 a 15 minutos, e ir aumentando el tiempo semana a semana hasta alcanzar los 30-45 minutos.

Para obtener beneficios cardiovasculares del ejercicio es necesario que éste tenga una determinada intensidad, que puede medirse a partir de los latidos por minuto que demanda. El ritmo cardíaco debe ser de entre 60 y 85% de su ritmo cardíaco. Para medir el ritmo cardíaco, coloque la yema del pulgar sobre su muñeca o cuello y cuente los latidos durante 10 segundos. Multiplique ese número por 6 y obtendrá la cantidad de latidos por minuto.

Edad    Ritmo cardíaco a alcanzar con el ejercicio

20          120-170

25          117-166

30          114-162

35          111-157

40          180-153

45          105-149

50          102-145

55          99-140

60         96-136

65         93-132

70         90-128

Tome precauciones

Al iniciar un programa de actividad física es fundamental consultar con un médico ya que algunas complicaciones de la diabetes como las úlceras en los pies, la nefropatía (daño al riñón), la retinopatía (daño en los nervios de los ojos) o el riesgo cardiovascular pueden empeorar si se realiza actividad física sin supervisión.

Durante el ejercicio el cuerpo necesita energía extra que se obtiene de los depósitos de glucosa. En las personas no diabéticas, una serie de mecanismos hormonales tienden a mantener los niveles en sangre de esta fuente de energía, pero en los diabéticos tipo 1 puede ocurrir que se produzca una caída abrupta de los niveles de glucosa, especialmente si el ejercicio es prolongado o muy intensivo. Tenga en cuenta las siguientes recomendaciones:

* Controle su nivel de glucosa antes y después del ejercicio para saber cómo lo afecta la actividad.

* Las sesiones de ejercicio de larga duración o de gran intensidad pueden necesitar una ingesta adicional de hidratos de carbono para reponer el glucógeno gastado (especialmente en pacientes de diabetes tipo 1). Tenga siempre a mano una bebida con azúcar, jugo de frutas o caramelos.

* Si tiene tendencia a episodios de hipoglucemia (baja de glucosa en sangre) consulte con su médico sobre cómo ajustar la dosis de insulina antes de iniciar el ejercicio.

* Evite el ejercicio extenuante si el medio ambiente es muy caluroso, frío o húmedo. A menudo, sentir demasiado frío o calor puede confundirse con síntomas de hipoglucemia.

* Para disminuir el riesgo de lesiones use un equipo adecuado y calzado apropiado para el ejercicio.

* Haga ejercicios de elongación o estiramiento antes y después de la actividad.

* Beba líquidos antes de sentir sed, especialmente si las sesiones de ejercicio son de más de 40 minutos.

* Deje de hacer ejercicio si se siente mareado, experimenta dolor o le falta el aliento.

Ejercicio apropiado

Consulte con su médico sobre el tipo de ejercicio a realizar, especialmente si:

* ha tenido diabetes durante muchos años.
* ha llevado una vida sedentaria durante mucho tiempo.
* tiene una historia familiar de problemas cardíacos, además de diabetes.

Revise sus pies diariamente

* Examine sus pies: fíjese que no haya cortes, lastimaduras, callos, ampollas u otras lesiones.
* Trate cualquier problema inmediatamente.
* Use medias gruesas y calzado apropiado.

Esté atento y preparado para tratar la hipoglucemia

* Deje de hacer lo que estaba haciendo inmediatamente.
* Lleve siempre con usted un alimento que contenga azúcar.
* Prefiera líquidos fríos (jugo de fruta o una gaseosa).
* Descanse al menos 15 minutos para que sea absorbido.
* No continúe con la actividad física hasta que el nivel de azúcar sanguíneo retorne a niveles normales (80/100).

Seleccione el área para aplicar la inyección de insulina

* Inyectarse insulina en un miembro que se ejercitará puede reducir los niveles de glucosa. Consulte con su médico cómo hacerlo.

Mantenga una hidratación adecuada

* Evite el ejercicio extenuante en tiempo caluroso.
* Beba abundante líquido, especialmente agua.
* No beba alcohol después de hacer ejercicio.

Otras precauciones

* Si es posible, haga ejercicio acompañado.
* Use una identificación que indique su condición diabética y el servicio de ayuda médica al que está asociado.
* Hágale saber a su instructor y a sus compañeros que tiene diabetes y cómo reconocer y tratar la hipoglucemia.

No haga ejercicio físico si:

* Su análisis de orina es positivo en cetonas.
* Su diabetes no está bien controlada.
* Está resfriado, tiene gripe o alguna infección o enfermedad.

Las ventajas de la actividad física

* Nivel de azúcar. El ejercicio físico ayuda a que la insulina que produce el cuerpo actúe mejor en los tejidos. Disminuye la resistencia a la insulina. Reduce el nivel de azúcar en la sangre y baja el riesgo de hiperglucemia.

* Peso. El ejercicio físico realizado en forma regular ayuda a disminuir la acumulación de grasa. Favorece alcanzar al peso posible y mantenerse. Con una hora de caminata continua se gastan entre 200 y 300 calorías, de bicicleta se gastan alrededor de 300-400 calorías, y de ejercicio aeróbico, aproximadamente 600 calorías.

* Colesterol. Contribuye a la disminución de colesterol y triglicéridos. Estos se metabolizan con más eficiencia y se logra mantener niveles más cercanos a los normales.

* Circulación. Realizado con regularidad contribuye a mantener activa la circulación de la sangre en venas y arterias, principalmente en piernas y pies y en órganos como corazón, pulmones, riñones, hígado y cerebro. Mejora la presión arterial. Si es una persona sedentaria se recomienda empezar con períodos breves de 5 a 15 minutos, e ir aumentando el tiempo semana a semana hasta alcanzar los 30-45 minutos.

Clínica Cormillot

Cuba 3684 (CABA)
Tel: 011 2033-1300

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