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Ajo

Planta de la familia alliaceae, la misma que la del puerro y la cebolla. De nombre científico Allium sativum, es una hierba perenne con bulbos de color blanco o crema, llamados dientes, muy olorosos, reunidos en una llamada cabeza de ajo. Es uno de los alimentos-condimento más conocidos.

Contiene moderada cantidad de potasio y es rico en fitoquímicos variados.

Sus propiedades antibacterianas trabajan contra las infecciones, mejorando el funcionamiento del sistema de defensa del organismo. Ayuda a prevenir la formación de coágulos sanguíneos, participa en la prevención de problemas cardíacos y circulatorios, ayuda a disminuir el nivel de colesterol y a regular la presión arterial.

Las propiedades del ajo están basadas sobre todo en los componentes sulfurados que contiene, como alicina y alil-dialil sulfidos, entre otros. Los compuestos alil-sulfidos ayudarían a disminuir el riesgo de sufrir ciertos tipos de tumores como cáncer gástrico, colorectal y próstata.

Su uso terapéutico es muy antiguo: tanto en la Antigua China como en la Antigua Roma se utilizaban los bulbos de ajo en el tratamiento de sordera, parásitos intestinales, falta de apetito, problemas respiratorios y lepra.

Un diente de ajo aporta aproximadamente 7 calorías y 0 créditos del Sistema C.

El ajo en las comidas

En la cocina resulta un condimento llamativo y aromático. Combina bien con carnes, papas, en salsas, sopas, guisos, salsas.

Se aconseja incorporarlo habitualmente en la alimentación. Quienes no toleran su sabor fuerte pueden consumirlo cocido, en polvo o líquido, o bien incorporarlo como suplemento, ya que existen comprimidos de ajo. Si opta por el suplemento, tómelo preferentemente después de las comidas. Se recomienda utilizar las dosis indicadas en las especificaciones y ante cualquier duda consultar con el médico. Evite las ingestas excesivas.

La sal de ajo es una sal común saborizada no reducida en sodio, por lo tanto hay que tener en cuenta que no favorece especialmente a personas con problemas de presión arterial alta.

Según estudios, para la prevención del cáncer colorrectal y de estómago, se sugiere ingerir de 1 a 5 dientes de ajo por día en crudo o cocido. Para la hipertensión y la hiperlipidemia se ha utilizado de 600 a 1200 mg de extracto de ajo diarios, administrados en 3 dosis. Las dosis altas y medianas pueden producir irritación intestinal, en tanto que por vía externa pueden provocar dermatitis.

No sería seguro utilizarlo en forma tópica durante embarazo y lactancia en dosis mayores a las incluidas en las comidas.

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