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Mandarina

Fruta cítrica proveniente del mandarinero o mandarino, de la familia de las rutáceas, arbusto parecido al naranjo. Es un fruto con cáscara de color anaranjado, muy fácil de pelar. El grato dulzor, su escaso sabor ácido, junto a la suavidad de su pulpa, convierten la mandarina en uno de los cítricos más populares del mundo.

Respecto de su valor nutritivo, las mandarinas aportan menos cantidad de vitamina C ácido fólico y betacaroteno que otros cítricos, aunque siguen siendo una fuente excelente de dichas vitaminas. Además contienen minerales como potasio y magnesio, y fibra (especialmente pectina), que mejora el tránsito intestinal. No contiene grasas.

Cien gramos de mandarina (una unidad chica) aportan 38 calorías.

Su contenido en fibra ayuda a reducir el nivel de colesterol, y los betacarotenos proporcionan protección contra ciertos tipos de cáncer.

ORIGEN

Los cítricos se originaron hace unos 20 millones de años en el sudeste asiático. Desde entonces hasta ahora han sufrido numerosas modificaciones debidas a la selección natural y a hibridaciones tanto naturales como producidas por el hombre.
La dispersión de los cítricos desde sus lugares de origen se debió fundamentalmente a los grandes movimientos migratorios: conquistas de Alejandro Magno, expansión del Islam, cruzadas, descubrimiento de América, etcétera.
La mandarina es el fruto del mandarino. Pertenece al grupo de frutos llamados hesperidios y su pulpa está formada por un considerable número de gajos llenos de jugo; el cual contiene mucha vitamina C, flavonoides y aceites esenciales.

La mandarina es el cítrico más parecido a la naranja, aunque de menor tamaño, sabor más aromático y con mayor facilidad para quitar su piel. Por eso se considera una de las frutas más apreciadas.

La mandarina proviene de las zonas tropicales de Asia. Se cree que su nombre se debe al color de los trajes que utilizaban los mandarines, gobernantes de la antigua China. En algunos países latinoamericanos se le llama naranja china. Se puede afirmar que es una fruta originaria de China e Indochina. Su cultivo se introdujo en Europa en el siglo XIX. En la actualidad, los países productores son: Argelia, Argentina, Colombia, España, Israel y Japón.
Características

* Forma: esférica ligeramente aplanada
* Tamaño: entre 40 y 86 mm
* Peso: de 50 a 100 g
* Color: anaranjado o naranja rojizo
* Sabor: dulce un poco acidulado

Descripción de algunas variedades de interés

Okitsu
Tipo: Satsuma.
Árbol: más vigoroso, erecto, con espinas en los brotes vigorosos.
Fruto: grande, achatado. De buena calidad gustativa.
Muy precoz, en algunas zonas comienza su recolección en septiembre. Tolera mejor que otras satsumas el transporte y almacenamiento. Variedad originaria de Japón donde se obtuvo en 1914 a partir de una semilla de la variedad Miyagawa.

Owari
Tipo: Satsuma.
Árbol: vigoroso, poblado de hojas, ramas largas.
Fruto: de tamaño medio a pequeño, con elevado contenido en zumo de color naranja claro y con forma aplanada.

Clausellina
Tipo: Satsuma.
Árbol: escaso vigor y tendencia a floraciones abundantes los primeros años del desarrollo.
Fruto: superior en tamaño al de la variedad Owari, pero de poca calidad.
Es precoz, su recolección puede comenzar a mediados de septiembre.

Clementina Fina
Tipo: Clementina.
Árbol: vigoroso, hojas color verde poco intenso, forma redondeada, gran densidad de hojas.
Fruto: tamaño pequeño o medio, suele pesar entre 50 y 70 gramos. Corteza fina de color naranja intenso. Fruto de extraordinaria calidad.
Su recolección se lleva a cabo entre noviembre y enero. Frecuentemente es preciso realizar tratamientos para mejorar el tamaño y el cuajado.

CULTIVO Y RECOLECCIÓN

Tiene lugar cuando el color (amarillo, anaranjado y/o rojo) cubre un 75% de la superficie de la fruta, y un cociente de sólidos solubles/acidez igual o mayor a 6.5.
La recolección es manual y debe realizarse con alicates, evitando el tirón. Se debe efectuar en ausencia de rocío o niebla. Los envases empleados en la recolección son capazos o cajas de plástico con capacidad para 18-20 Kg, siendo deseable protecciones de goma espuma y volcado cuidadoso. Una vez en los envases definitivos se cargan en camiones ventilados y se trasladan al almacén, procurando evitar daños mecánicos en el transporte.
El mandarino presenta una caída precosecha bastante acentuada, por lo que no se puede mantener mucho tiempo la fruta en el árbol. También pueden presentarse problemas de agrietamiento del fruto debido a las lluvias, siendo éste otro factor que limita el período de recolección. Para solucionar este problema se recurre a la aplicación de giberelinas, que retrasan la maduración, con lo cual la cosecha se libera de las lluvias.

IMPORTANCIA ECONÓMICA Y DISTRIBUCIÓN GEOGRÁFICA
Son cultivados por sus frutos de agradable sabor, sin semillas y muy fáciles de pelar, lo que hacen que sean muy atractivos para el consumidor. Han alcanzado su máximo desarrollo en las áreas subtropicales (30-40º latitud N y S). En estas áreas la producción es estacional y la calidad del fruto para el consumo en fresco es excelente. La producción de mandarinas muestra un ritmo creciente más acusado que el de las naranjas.
Hay un gran interés por las variedades precoces de clementina (Marisol, Clemenpons y otras) y en general por las clementinas de calidad (Clemenules y otras). Las variedades de clementina de maduración tardía también son muy apreciadas. En las regiones tropicales (desde el ecuador hasta 23-24º latitud N y S) la calidad el fruto es muy variable, dependiendo de los microclimas y de la altitud. La producción es casi continua a lo largo del año y generalmente los frutos no alcanzan su color característico, si bien son jugosos, muy dulces y poco ácidos, y se destinan principalmente al mercado local.
En áreas semitropicales (23-24º a 30º latitud N y S) los frutos tienen unas característica intermedias: son muy jugosos, con un elevado contenido en azúcares y pueden ser destinados tanto al consumo en fresco como a la elaboración de zumo.
Actualmente los cítricos son los frutos de mayor producción en el mundo.
Es más resistente al frío y más tolerante a la sequía que el naranjo, pero los frutos son sensibles. El factor limitante es la temperatura mínima, ya que no tolera las inferiores a 3º; pues la temperatura determina el desarrollo vegetativo, floración, cuajado y calidad de los frutos. Las temperaturas altas constantes mantienen altos niveles de clorofilas y su color es persistentemente verde.
Necesitan suelos permeables y poco calizos y un medio ambiente húmedo tanto en el suelo como en la atmósfera.
Se recomienda que el suelo sea profundo para garantizar el anclaje del árbol, una amplia exploración para garantizar una buena nutrición y un crecimiento adecuado.
Los suelos deben tener una proporción equilibrada de elementos gruesos y finos (textura), para garantizar una buena aireación y facilitar el paso de agua, además de proporcionar una estructura que mantenga un buen estado de humedad y una buena capacidad de cambio catiónico.
No toleran la salinidad y son sensibles a la asfixia radicular. En general la salinidad afecta al crecimiento de las plantas mediante tres mecanismos relacionados entre sí pero distintos:
• Alteraciones hídricas producidas por sus efectos osmóticos sobre la disponibilidad de agua
• Acumulación de iones tóxicos.
• Interferencias con la absorción de elementos nutritivos esenciales, que provocan desequilibrios en el balance de elementos minerales.
En los cítricos los efectos dañinos de las sales se combaten con:
• Estrategias de riego.
• Uso de material vegetal tolerante.
• Utilización de sales de calcio.

COMERCIALIZACIÓN

La clasificación admite cuatro categorías:
• Categoría Extra: sin defectos.
• Categoría I: ligeros defectos de forma, coloración inherente a la formación del fruto o cicatrices de origen mecánico.
• Categoría II: defectos de forma, coloración, corteza rugosa y alteraciones en la epidermis cicatrizadas.
• Categoría III: mayores defectos, ausencia de cáliz, pero con características mínimas típicas de la variedad.
Los frutos exportados exigen tratamiento cuarentenario y normalmente corresponden a las categorías Extra o Primera.
Los calibres recomendados son: 1, 2, 3 (54-78 mm). Los frutos deben ser firmes para poder soportar el ablandamiento posterior.
El preenfriamiento puede realizarse en cámaras, una vez que el fruto alcance 0-1ºC en menos de 48 horas. Este tiempo puede reducirse empleando túneles de aire forzado sin que por ello se produzcan pérdidas de calidad del fruto.

VALOR NUTRICIONAL
Valor nutricional de la mandarina en 100 g de sustancia comestible
Agua (g) 87
Proteínas (g) 0.8
Lípidos (g) 0.2
Carbohidratos (g) 11.6
Calorías (Kcal) 46
Vitamina A (U.I.) 420
Vitamina B1 (mg) 0.07
Vitamina B2 (mg) 0.02
Vitamina B6 (mg) 0.07
Ácido nicotínico (mg) 0.2
Vitamina C (mg) 31
Sodio (mg) 2
Potasio (mg) 110
Calcio (mg) 40
Magnesio (mg) 11
Manganeso (mg) 0.04
Hierro (mg) 0.4
Cobre (mg) 0.1
Fósforo (mg) 18
Azufre (mg) 10
Cloro (mg) 2

 

CURIOSIDADES – ESTUDIO RECIENTE

La mandarina sirve para prevenir la artritis y la obesidad

Estudiantes de Ingeniería Química investigaron las propiedades de la mandarina y descubrieron que posee pigmentos con propiedades antioxidantes, anticancerígenos y que pueden prevenir la artritis, la obesidad y el estreñimiento. Actualmente están estudiando la posibilidad de utilizar esos pigmentos en otros alimentos, como los lácteos.
María Florencia Frías, Eliana Vanesa Campero y Gimena del Huerto Zamora Rueda, estudiantes de 4º y 5º año de la Facultad de Ciencias Exactas y Tecnología (UNT) recolectaron mandarinas de una finca de Burruyacu, para determinar qué tipo de flavonoides tiene la fruta.

“Todos los vegetales tienen flavonoides. El flavonoide es un pigmento natural que le da el color y el perfume a la planta o a su fruto. Tienen propiedades antioxidantes y valor nutritivo. Existen alrededor de 6.000 tipos”, explicó Frías.

Según contaron, decidieron estudiar la mandarina porque es una fruta cítrica que no se produce en cantidad en Tucumán, debido a que, comercialmente, el limón es más rentable. “Es un fruto fácil de pelar y de extraerle los gajos, rico en vitamina C, pero que no se aprovecha para usos industriales y del que se conoce poco, ya que casi no hay bibliografía al respecto en Tucumán”, apuntó Zamora Rueda.

Como un trabajo para la materia química de los alimentos, que dicta la cátedra Química Orgánica, las jóvenes realizaron pruebas para determinar los flavonoides de la mandarina. “Hallamos que tiene dos tipos predominantes: la hesperidina y la diosina. Estos pigmentos naturales pueden constituir un complemento dietario, es decir, que pueden ser incorporados a alimentos funcionales”, afirmó Campero.

El trabajo, que demandó un año, fue presentado en las III Jornadas de Jóvenes Investigadores organizadas por la Universidad Nacional de Tucumán (UNT).
Las propiedades antioxidantes, aclararon Frías y Campero, pueden resultar de utilidad para la elaboración de cosméticos. “Además, estos pigmentos naturales serían muy útiles para darles sabor y aroma a los alimentos, lo que evitaría emplear sustancias químicas. También sirven para prevenir enfermedades como la artritis, la obesidad, el cáncer de colon y el estreñimiento”, puntualizaron.
“Nuestro objetivo es extraer un componente natural para incorporarlo al yogur, por ejemplo. Para ello analizamos tanto la pulpa como la cáscara de la fruta. Estos pigmentos de alto nivel nutritivo son beneficiosos para el organismo. Hay gente que no consume determinadas frutas o verduras. Extraerlas y colocarlas en otro alimento puede contribuir a que se ingieran”, recalcó Zamora Rueda.

RECETAS CON MANDARINA

FLAN DE MANDARINA

Ingredientes:
Para 4 personas

6 mandarinas
9 cucharadas de azúcar
3 huevos
300 ml de leche
¼ de vaso de licor de mandarina
un poco de agua
un chorrito de jugo de limón
hojas de menta
Preparación

Poner 4 cucharadas de azúcar en una sartén, añadir un chorrito de agua y unas gotas de jugo de limón. Poner al fuego y hervir hasta conseguir un caramelo oscuro. Bañar un molde apto para el horno y reservar.

Exprime 4 de las mandarinas y reserva el jugo.

Rallar la parte externa de la piel de las mandarinas. Mezclar la ralladura con las otras 5 cucharadas de azúcar. Añade los huevos y bate con una varilla manual. Agrega el licor de mandarina, 100 ml. de leche y el jugo. Bate bien y vierte la mezcla sobre el molde caramelizado.

Cocínalo a baño María en el honro a 175-180ºC durante unos 25 minutos aproximadamente. Deja templar y desmoldarlo.

Batir la leche con una batidora de varillas eléctrica. Introduce la crema batida en una manga pastelera. Pelar las mandarinas que has rallado anteriormente, sepáralas en gajos y corta éstos por la mitad a lo largo. Adornar el flan con la crema y los gajos de naranja. Para caramelizar un molde es importante que el caramelo sea oscuro. Si se deja demasiado claro es probable que al desmoldar el caramelo se quede pegado al molde y al desmoldarlo se rompa.

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