Menu

Diez minutos para usted

Vuelva a conectarse con su mundo interior y rescate aquellas cosas que le producen bienestar.

Son tantas las cosas que hay que atender a diario que muchas veces el tiempo que queda libre es sólo para ir a dormir. Se diluye el espacio dedicado al ocio o al cuidado de uno mismo. Las horas libres se consagran a satisfacer a las necesidades de otros, dejando de lado las propias.

Esta actitud desconoce lo crucial que resulta ocuparse de la propia satisfacción. Postergar sistemáticamente las necesidades de uno mismo suele generar emociones negativas como enojo o rabia, muchas veces sin razón aparente. Y además resiente la capacidad de verse a uno mismo y de atender los propios deseos.

Para volver a conectarnos con nuestro mundo interior es importante rescatar aquellas cosas que nos brindan bienestar. Pero… ¿cuáles son? Es probable que quienes se hayan descuidado durante un largo tiempo no tengan claro qué cosas les gustaría hacer, lejos de las obligaciones.

¿Cómo volver a mirarse?

La propuesta es simple: dedique diez minutos por día a disfrutar de su compañía, todos los días… ¡y empiece desde ahora! Le aseguro que es una excelente forma de recuperar ese espacio íntimo aunque quizá, al comienzo, lo sienta como una obligación. Verá que con la práctica se volverá un placer, una necesidad, una caricia… Tómelo como un desafío, una actividad programada para este diciembre que, como cada año, amenaza con llevarse la calma por tantas corridas y compromisos.

Tomarse ese mínimo tiempo para uno mismo significará:

– tenerse en cuenta.
– darse un lugar prioritario.
– cuidarse tal como cuida de los demás.
– agradecer su existencia y disfrutarla.

Después de todo, piense qué haría usted si un familiar o un amigo le pidiera diez minutos diarios de su tiempo… ¿dudaría en concedérselos?

Sus 10 minutos NO son para:

-Agobiarse con lo que debería haber hecho o le falta hacer.

-Recordar sus malestares, tanto físicos como emocionales.

-Pensar en lo que le preocupa o buscar soluciones a problemas pendientes.

-Concentrarse en pensamientos negativos (“todo me sale mal”, “no sirvo para nada”).

Sus 10 minutos SÍ son para:

-Aislarse de los problemas, darse un respiro y alejarse de preocupaciones y obligaciones.

-Conectarse con su propia soledad.

-Estar físicamente solo con su cuerpo y su mente.

-Sentirse y conocerse más y mejor.

-Lograr una conciencia cada vez más precisa de quién es en realidad.

Qué hacer en sus 10 minutos

-Al principio quizá se sienta inquieto o incómodo. Obsérvese y siga…
-Busque un lugar confortable, apague los teléfonos.
-Acomódese como más le guste.
-Cierre los ojos, respire lenta y profundamente. Concéntrese en su respiración. Sienta cómo se llenan sus pulmones de aire, se expande su abdomen, se libera el aire por la boca con un suspiro suave.
-Deje pasar los pensamientos que se presenten sin detenerse en ninguno de ellos.
-Si lo desea, escuche música con el volumen bajo. Si es instrumental, mejor.

Este tiempo a solas con usted mismo puede ser un gran momento para conocerse en profundidad, focalizar en su interior, alejarse de la vorágine y despejar la mente. Como consecuencia, verá que se aclaran las ideas, que casi sin darse cuenta empezará a priorizarse en las decisiones, que sentirá deseos de mejorar lo que no le gusta o de cambiar lo que le incomoda y está al alcance de sus manos…

¿Magia? ¡De ninguna manera! Simplemente empezará a conocer qué quiere realmente para su vida y trabajará en pos de lograrlo. Viaje a su interior: es una aventura imperdible y reconfortante. Propóngaselo como objetivo y vívalo desde hoy y para siempre. ¡Felicidades!

¡Hasta la próxima!

Prof. Dr. Alberto Cormillot

Clínica Cormillot

Cuba 3684 (CABA)
Tel: 011 2033-1300

Suscríbete al Newsletter

Vivir Mejor