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Pastillas y preparados nocivos para adelgazar

Para bajar de peso y mantenerse es clave dejar atrás las falsas promesas y las soluciones rápidas, que tienen efectos adversos. Sepa cuáles son los fármacos seguros y efectivos.

Inmersos en un estilo de vida tan acelerado, la búsqueda de la inmediatez parecería ser una consecuencia lógica. Después de todo, nuestra vida es corta y es legítimo tratar de aprovechar al máximo todo el tiempo posible.

Pero, ¿qué pasaría si en pos de ahorrar tiempo intentamos acelerar el crecimiento de nuestras plantas, una charla con amigos, el aprendizaje de nuestro hijo para caminar, la velocidad de un tema musical o de una película, el tiempo para disfrutar del sexo… Hay procesos que necesitan su tiempo. Y solemos actuar como si hubiera una sola regla: buscar el resultado sin atravesar el proceso, y ¡hacerlo rápido!

Así se limitan los recursos y las posibilidades. Se construye la idea de que la única manera de adelgazar es rápido, y sin cuestionarla, se repite el error una y otra vez. Hay un guión que el dietero sabe de memoria: entrar y salir de dietas.

El desafío es cambiar el paradigma. Puede bajar del piso 10 por la ventana. Lo hará rápido, pero es poco seguro. Por el ascensor será algo más lento y más seguro, pero no moverá las piernas. Por la escalera será más efectivo para moverse, puede o no ser mas rápido que el ascensor y más o menos seguro, según el contexto. O sea, no hay una sola manera.

El punto central es buscar alternativas, no cerrarse. A la hora de adelgazar, por ejemplo, el contexto dice que puede hacerlo rápido con pastillas o preparados. Esto es posible, pero no conviene a la salud.

Sin embargo, en el mercado circulan dos tipos de falsas promesas:

* los productos de venta libre, como los parches, que en general no hacen nada, ni bueno ni malo. Sólo sirven para perder el tiempo y el dinero mientras la enfermedad se mantiene o avanza.

* los “preparados”, estrellas de la polifarmacia de los pseudohomeópatas. Se venden como milagrosos y en realidad contienen sustancias potencialmente tóxicas: diuréticos, laxantes, anfetaminas, medicamentos para tiroides, sedantes, entre otros.

El fracaso seguro y reiterado que generan produce desaliento, la más dañina herramienta del diablo.

Abrirse a las alternativas

Otro camino es aprender a controlar la situación mediante estrategias efectivas. De este modo, cada avance, por pequeño que sea, brinda seguridad. Y con cada seguridad nace una nueva seguridad, así como las inseguridades provenientes de fracasos repetidos generan más inseguridad.

Uno de los pilares del tratamiento es ampliar la mirada, no cerrarse en un solo camino, el rápido. Otro, es encararlo con mente de principiante, del que tiene todo por aprender, en lugar de mente de experto, que ya sabe todo. Este camino es el del cambio real de hábitos, del esfuerzo, del ensayo y error, de caer y volver a levantarse…

Este proceso lleva un tiempo que depende casi proporcionalmente de las decisiones y objetivos personales… Una vez más, la decisión final es suya. Como en otros aspectos de la vida, tendrá que evaluar si para adelgazar, es cierto que “cuanto más rápido, mejor”.

¿Más rápido es mejor?

El abuso en el consumo de sustancias perjudiciales es posible gracias a un conjunto de complicidades entre el Estado, la industria, la farmacia, los médicos inescrupulosos…

Pero también es cierto que el Estado no le pone a usted la pastilla en la boca: usted es quien elige, en última instancia, el camino más corto.

¿Hasta cuándo culpabilizar a los demás por nuestras decisiones? Seguir con el “me hacen”, “me dan”, “me quitan” no resuelve las cosas en ningún orden de la vida

Efectos adversos de pastillas y preparados

Diuréticos

Efectos

Deshidratación
Boca y piel secas
Sodio
Potasio → Arritmias
Presión

Rebote

Edemas
↓Tensión arterial

Anfetaminas

Efectos

↓Peso
Irritabilidad
Insomnio
Agresión
Psicosis
↑Tensión arterial
Hipertensión pulmonar
Taquicardia
Arritmia
Hemorragia cerebral
Muerte

Rebote

↑Peso (mayor al inicial)
Depresión

Laxantes

Efectos

Diarrea
Incontinencia
Pérdida de minerales
Dolor abdominal
Hemorroides
Gases
Cansancio

Rebote

Constipación
Hinchazón

Medicamentos para tiroides

Efectos

Aceleración
Temblores
Calores
Taquicardia
Arritmias
↑Tensión arterial
Alteración hormonal

Rebote

Hipotiroidismo

Sedantes

Efecto

Sedación
Depresión
Acostumbramiento
↓Coordinación

Rebote

Síndrome de abstinencia
Irritabilidad
Agitación
↓Concentración
↓Memoria

Efectos generales

Trastornos menstruales
Disfunción eréctil
↓Deseo sexual

El tratamiento farmacológico seguro

Un especialista en obesidad puede prescribir a su paciente medicamentos seguros para ayudarlo a perder peso, siempre en el contexto de un estilo de vida saludable.

El único fármaco seguro desarrollado para el tratamiento de la obesidad es hoy el orlistat, que inhibe la absorción de parte de las grasas que se ingieren a nivel gastrointestinal y no tiene acción sobre el sistema nervioso central.

Otras drogas han sido desarrolladas para otras enfermedades pero también tienen efecto en el tratamiento de la obesidad:

a) Sin acción sobre el sistema nervioso central. La metformina está indicada cuando existe resistencia a la insulina o diabetes tipo 2.

b) Con acción sobre el sistema nervioso central:

* El topiramato, un medicamento anticonvulsivante, indicado cuando la obesidad se asocia a distintas alteraciones del estado de ánimo que pudieran relacionarse con la dificultad para perder peso.
* Los reguladores de la serotonina -IRSS-
* El exenatide, desarrollado para el tratamiento de la diabetes.

Tanto la prescripción como la supervisión deben estar bajo control médico.

Argentina es, después de Brasil, el segundo país líder en el consumo de fármacos anorexígenos, las clásicas anfetaminas.

Clínica Cormillot

Cuba 3684 (CABA)
Tel: 011 2033-1300

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