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Salir a comer afuera, ¿dieta en peligro?

Aunque el momento invita a excederse en calorías, grasas y tal vez alcohol, se puede sortear con éxito si cuidamos la elección de platos, bebidas y cantidades. Disfrute del placer de la salida: estas sugerencias lo ayudarán a manejar la situación para no llevarse gramos extra.

Su grupo de amigas se reúne a cenar.., ¡justo cuando usted lleva un mes de dieta y gimnasio y está notando los resultados! Se enciende la alerta: ¿y si en una noche pierdo todo lo que tanto me costó lograr?

Salir a comer es una situación temida para quienes siguen un plan para adelgazar ya que se presta a excederse en calorías, hidratos de carbono rápidos, grasas, sal, alcohol. Las tentaciones son variadas. Entradas, comidas sabrosas y diferentes, presentaciones que entran por los ojos, postres que no haríamos en casa, cócteles, vinos… Además, las porciones suelen ser muy grandes y no es posible controlar el aceite “escondido” ni conocer la calidad de los nutrientes incluidos.

No es fácil, es cierto. Sin embargo, las únicas posibilidades no son rechazar la invitación o comerse todo. También es posible disfrutar el momento al tiempo que se tienen ciertos cuidados al elegir platos y bebidas y se moderan las cantidades. La clave está en conocer los menúes saludables, planear con anticipación y decidir racionalmente. Estas sugerencias pueden ayudar a manejar la situación para pasarla bien sin llevarse a casa gramos extra.

Tips para una salida sin riesgos

  • Si es posible, participe de la elección del restaurante. Opte preferentemente por uno que ya conozca, donde sepa que sirven comidas que formen parte de su plan de alimentación.
  • Haga una reserva para evitar la espera antes de sentarse a la mesa, momento en que el apetito parece incrementarse.
  • Lleve al restaurante un caramelo ácido y cómalo mientras llega la comida.
  • Tenga pensado un menú adecuado a sus posibilidades antes de ir al restaurante o leer la carta.
  • Pida su plato antes que sus acompañantes para no dejarse influenciar por lo que ellos elijan.
  • Usted es quien decide cuánto come, no el cocinero ni la camarera. Puede pedir que le traigan media porción o una porción para compartir con otra persona.
  • Pida al mozo que no sirva pan ni manteca a la mesa o que los retire si ya estuvieran allí.
  • Si desea picar algo, elija pickles o ajíes en vinagre.
  • Mientras espera tome abundante cantidad de agua mineral o soda. Ayuda a sentirse saciado.
  • Comer una ensalada como entrada, condimentada con vinagre, limón y aceto balsámico, también colabora para sentir saciedad.
  • Aunque la reunión sea muy entusiasta, mantenga su serenidad. Mientras conversa no deje de prestar atención a la cantidad de comida que carga en el tenedor. Saboree cada bocado, mastique bien los alimentos, coma lentamente, respire en forma conciente.
  • Si quiere probar algo nuevo, sea cauteloso.
  • ¡Disfrute! Haga del encuentro una oportunidad para pasarla bien y relajado.

Los platos más convenientes

Entradas

  • Aspic de pavita o jamón
  • Salpicón de atún
  • Ensaladas a gusto
  • Melón con jamón
  • Palmitos con limón
  • Tomate al medio con orégano
  • Ajíes en juliana con ajo y perejil

Platos principales

  • Pescado a la parrilla o la plancha con panaché de vegetales (cocidos, excepto papa)
  • Una porción moderada de fideos al fileto
  • Medio bife de chorizo ó 1 bife de lomo con ensalada a elección
  • Pollo al limón (sin piel) a la parrilla o la plancha con puré de zapallo o ensalada
  • Brochette de ave, lomo o mixto con ensalada

Postres

  • Frutas frescas o en almíbar
  • Ensalada de frutas
  • Helados o mousses diet

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